LAS LIBERTADES TAMBIÉN SE CONSTRUYEN DESDE EL ARTE
Estando de visita en Balcarce, lugar donde viví gran parte de mi vida, mientras caminaba por la plaza principal me detuve frente a una estatua que según sé esta allí desde antes de mi nacimiento; en ese momento estaba meditando sobre un tema del que en estos días se habla bastante: los VEINTICINCO AÑOS que llevamos transitando en democracia y que bien puede llamarse “ parto de 25 años …”Y mi inquietud giraba en torno a lo lentos que son algunos cambios en nuestro país , y no me refiero al “tránsito lento” del que tanto nos hablan en la TV, sino a la lentitud de algunos sectores de nuestra sociedad para aceptar las transformaciones que exigen los nuevos tiempos y debo decir que en ese momento mi inquietud estaba relacionada a la estatua que contemplaba pues la misma exaltaba al Gral. Uriburu con su traje militar de gala, con botas hasta las rodillas y saludando altanero desde su privilegiada altura en el mármol, con su brazo en alto al mejor estilo fascista a las múltiples generaciones que se han visto obligadas a contemplarlo mientras caminaban y aún lo hacen desprevenidas por ese lugar.
Todo esto debería llevarnos a una reflexión sobre cual es el lugar que ocupa nuestro arte y nuestros artistas en la “actual democracia” Argentina. Es lógico que esta reflexión nos ponga de manifiesto otras iniquidades coexistentes ; como la desaparición de personas, la lentitud de algunos “ procesos” de la justicia, la inequidad en la distribución de las riquezas, la destrucción y saqueo de los recursos naturales, la criminalización de la miseria , la impunidad de las mafias, por citar solo algunas. Pero observemos que el arte de todos los tiempos de una forma o de otra siempre ha reflejado estas realidades, cuando digo nuestro arte, mas allá de que el arte es un lenguaje universal , es para señalar de alguna manera las expresiones que están mas cerca del sentir y de la realidad latinoamericana. En este terreno aún subsisten males propios de otros lejanos tiempos que van muchas veces desde la falta de interés y apoyo oficial a importantes realizaciones o su escasa o nula difusión, deficiente mantenimiento o prematuro deterioro de muchas obras por realizarlas con materiales inadecuados a causa de falta de presupuesto , o por primitivos actos vandálicos. A todo lo expuesto se debe agregar la escasa legislación al respecto y el argentino incumplimiento de la que existe. Dentro de este abanico no es una excepción lo que sucede con la pintura mural y el maltrato al que continúa sometida junto a quienes la realizan. De ello tenemos casos emblemáticos como el mural realizado por Siqueiros junto a Spilimbergo, Berni, y Castagnino , obra a la que se intentó borrar incluso con ácido y que luego fue sumergida en el olvido dentro de contenedores que permanecieron arrumbados a la intemperie durante mas de una década. Y agrego una más cercana: En la ciudad de Mar del Plata, en la Avenida Independencia, fue totalmente destruía una monumental obra de Italo Grassi . Otro caso también de los pocos que salen a la luz, es el mural realizado por Abel Magnani en el Hotel Provincial de esa ciudad , que recientemente fue puesta en peligro, hecho este, que al igual que los anteriores , recibió el repudio unánime del ámbito de la cultura tanto nacional como internacional. De más está decir que si las obras de grandes maestros como los mencionados están desprotegidas y amenazadas, las realizaciones de quienes no tenemos la trayectoria ni la trascendencia de ellos , están en una situación de mayor vulnerabilidad. Si hubiera el debido respeto por la obra y por su realizador, podríamos por ejemplo, disfrutar en cada edificio público nuevo, de obras de arte tanto en su exterior como en su interior, incidiendo estas realizaciones de manera insignificante en los costos de estas edificaciones. Esto sin duda resultaría un valioso aporte a nuestra cultura y un vaivén permanente entre las emociones que irradia la obra de arte y las emociones de quien las contempla y se involucra con ellas permitiendo a su vez al artista que la realiza ganarse el sustento dignamente. Podría personalizar en mi propio caso lo señalado anteriormente, diciendo que ya en 1972 los militares del gobierno de facto de turno clausuraron, el mismo día de la inauguración, mi primer exposición de obras en Buenos Aires. Pero para no extenderme demasiado me voy a referir solo a trabajos realizados por mi en Balcarce, por ser el pueblo en el que me crié y pasé gran parte de mi vida, por lo que a pesar de haberme marchado a vivir a Mar del Plata me siento aún ligado a él y por eso puedo hablar también como Balcarceño. Recuerdo por ejemplo un mural realizado junto a Marta Porreta sobre el Martín Fierro y que fue serruchado para hacer mesas con su material. También la destrucción total de otro mural sobre el Quijote que se encontraba en la cede del antiguo Prado Español. Y en 1983 al regreso de la democracia doné otro mural de 6,50 x 4,50 mts. Que titulé “El Despertar de Latinoamérica “en dicho trabajo proponía incluso una bandera blanca con un sol incaico como símbolo de la unidad latinoamericana y hasta la envié a la cancillería pero no tuve mas noticias de ella. En cuanto al mural, después de muchos contratiempos fue instalado en el salón principal de la municipalidad, pero sin darme ninguna explicación al poco tiempo fue sacado de allí para dejarlo “desaparecido” durante 18 años en el sótano de dicho edificio, hasta que, según me enteré por un amigo, en 2002 fue rescatado y colgado en la cancha de básquet de una escuela. Podría extenderme mucho mas en esta lista de agresiones pero baste lo mencionado para graficar al menos en parte este panorama; que como se habrá notado al comienzo cuando mencioné a Uriburu tiene también otra faceta que forma parte del mismo asunto. En cada pueblo o ciudad de Argentina se conservan estatuas , bustos, murales, que recuerdan y exaltan a personajes nefastos de nuestra historia, que hasta nos señalan con sus nombres las avenidas, calles, edificios públicos que debemos transitar a diario …¿ Como explicarle a las nuevas generaciones que las libertades se construyen también desde el arte, si por un lado dejamos que se destruyan obras que hablan de dichas libertades ,de la hermandad de los pueblos, de la dignidad del trabajo, de la justicia he incluso de la belleza mientras conservamos celosamente custodiadas , protegidas y lustradas tantas obras que representan a semejante personajes …? Lo más grave de todo esto es que ha ocurrido y sigue ocurriendo durante estos 25 años de democracia. Yo creo que a esta altura ya no deberíamos permitir en ningún lugar de este país, que estas cosas sigan ocurriendo y tomar medidas para la protección que necesita nuestro patrimonio cultural y nuestros artistas. Creo también que tanto bronce que nos representa tan mal debería usárselo en una causa mejor aprovechando que tiene buen precio como chatarra y mejorar con ello algunas escuelas y hospitales que están menos protegidos y conservados. Pero si por nostalgia de algunos o por respeto del artista que la realizó (tal vez obligado por las circunstancias) se quisiera conservar alguna de dichas obras, como la de Uriburu, al menos habría que colocarle un cartel que diga “Esta obra representa a Uriburu, que siendo Gral. del ejercito Argentino inauguró los golpes de estado en nuestro país derrocando al gobierno constitucional y usurpó el poder por medio de las armas “. Y para concluir, ya que he tocado este tema de Uriburu, permítaseme como artista proponer un nombre nuevo para la avenida que lleva su nombre. Siendo Balcarce un pueblo que vive principalmente del campo, yo la llamaría “AVENIDA DEL PEÓN DE CAMPO” pues el peón de campo le ha dado mas a ese pueblo que ese general golpista por lo que sería muy merecido ese reconocimiento y homenaje. También sería una pequeña reparación para nuestra castigada cultura.
OSCAR GUMA
Artista plástico